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Argentina: Sin retenciones, el trigo fue el único cultivo que creció en exportaciones durante el 2017

El productor acopió soja y terminó afectando a todo el complejo agroexportador.

A contramano de lo que se vio a la salida de la devaluación donde hubo un crecimiento en los envíos al exterior, el 2017 no dejo el mismo sabor. A dos años de la quita de las retenciones y la eliminación de las trabas para exportar, el trigo fue el único cultivo que el año pasado lideró la ventas superando lo visto en 2016. Los demás granos como soja, maíz o cebada, entre otros mostraron caídas pese a sus importantes volúmenes récords. La demora en la venta de la oleaginosa, fue uno de los motivos en la baja del todo el complejo agroexportador.

Los datos fueron consignados por el Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea que con números a noviembre pasado, se observó que los volúmenes de los principales cultivos retrocedieron. El que se salvó de este grupo fue el trigo cuyos envíos aumentaron 2,34 millones de toneladas. Los retrocesos se dieron en varios productos, algunos de ellos muy relevantes como la soja con 1,49 millones de toneladas, el aceite de soja 550.000 toneladas menos, la cebada en 700.000 toneladas o las 230.000 toneladas para el girasol. En el maíz, a pesar de la cosecha récord de entre 40 y 49 millones de toneladas, sus exportaciones terminarían casi empatadas con las del año pasado.

Según el trabajo uno de los motivos de la baja y en el caso de la soja, responde a que la comercialización de la campaña 2016/2017; los productores llevaban vendidas (con precio cerrado) unas 36,2 millones de toneladas del ciclo a fines de noviembre, el 66% de la producción de la campaña estimada en 55 millones de toneladas. "Este ritmo de ventas de soja es más lento que el histórico, tanto en términos absolutos como relativos al volumen de granos producidos", dijo el Ieral, que a la vez agregó: "Si se intensificase el proceso de retención, la presión sobre los envíos del año que viene será mayor".

Esto quiere decir que tanto la exportación y principalmente las fábricas se verán en la necesidad de salir a ofrecer precio para abastecerse y poder así cumplir con sus contratos en el exterior. Pero el efecto contrario puede generar también una puerta 12 ante una baja de los precios en el exterior. Esto se podrá saber hoy cuando Chicago interprete las pocas lluvias del fin de semana.

El estudio consigna también que las divisas para el presente ciclo y frente a un escenario de eliminación gradual de los derechos de exportación para la soja, se ubicará en el global en torno de los u$s26.000 millones los cuales "no difieren" de lo visto en 2017. Esto es a partir de precios de u$s370 la tonelada similares a lo pagado el año pasado.

La mejora en los envíos al exterior del trigo demuestran que el productor hizo uso de este cereal para hacer frente a sus gastos de campaña. Y este año no será la excepción. A dos semanas que finalice la cosecha, los buenos rendimientos que se vienen viendo presenta un panorama económico interesante pese a que en el exterior el cultivo tuvo una baja del 3% en sus valores producto de una mayor siembra en los Estados Unidos.