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La safrinha de maíz es la carta de triunfo de Brasil.

El país vecino se ha convertido en el tercer productor del cultivo y segundo exportador a nivel global en dos décadas.

Lo que Brasil puede ser –una potencia económica mundial de primer rango- lo muestra lo que ha sucedido con su producción agroalimentaria, que es ya la segunda del mundo después de la norteamericana.

La producción de maíz alcanzó a 85 millones de toneladas en 2014/2015, con una tasa de crecimiento de 21% anual. Significa que aumentó 7 veces desde 2005, y lo hizo con una superficie sembrada de 15.8 millones de hectáreas (31% de la cosecha de granos brasileña).

Esto ha convertido a Brasil en el tercer productor global de maíz y en el segundo exportador mundial de este grano, después de EE.UU.

Todo esto ha ocurrido en poco más de dos décadas. Antes de ese periodo, Brasil era un gran importador de agroalimentos; y de pronto la aparición de la producción agrícola avanzada (agrobusiness) coincidió con la explosión de demanda de materias primas de parte de China en el periodo 2001/2010.

El Departamento de Agricultura de EE.UU (USDA) prevé que Brasil será el 2do. exportador mundial de maíz en los próximos 10 años, por delante de la Argentina y Ucrania, y sólo por detrás de EE.UU.

Agrega que Brasil fue el 1er. exportador mundial de maíz en el ciclo 2012 / 2013, cuando la histórica sequía norteamericana –la más grave de los 70 años previos- quitó a EE.UU de la competencia mundial.

USDA señala que la producción brasileña de granos tiene una ventaja comparativa esencial; y es disponer de una segunda cosecha tardía de maíz (safrinha) entre los meses de septiembre y enero, históricamente dominados por las exportaciones estadounidenses.

El resultado ha sido que Brasil ocupa en esos meses el primer lugar de las exportaciones mundiales de maíz; y esto afecta de manera directa los precios de los granos norteamericanos, lo que disminuye significativamente su competitividad internacional.

La característica de la safrinha es que tiene lugar fundamentalmente en la nueva frontera agrícola de Brasil, con epicentro en el Estado de Mato Grosso (Centro-Oeste) y que se extiende al Norte y Noroeste del país.

La primera cosecha de soja es continuada usualmente en Mato Grosso por una 2da. producción de maíz (safrinha), y ambas son destinadas a la exportación. Lo mismo ocurre en los Estados del Norte y el Noroeste (Maranhao, Piauí, Ceará, Rio Grande do Norte, Pernambuco y Bahía). De ahí surge la ventaja competitiva de Brasil frente a EE.UU en el mercado mundial.

La historia de la safrinha comienza a desplegarse en gran escala a partir de 2009 a través del giro geopolítico (espacial) que realiza la producción agrícola brasileña, que en ese periodo se traslada de su tradicional epicentro en el Sur / Sudeste – San Pablo, Mina Gerais, Paraná- hacía la nueva frontera en el Centro – Oeste (Mato Grosso), para luego desplegarse en el Norte / Nordeste.

La producción de safrinha ha sido mayor que la 1ra. cosecha en los últimos 5 años; y la distancia se amplía a medida que avanza la intensificación productiva del nuevo agro brasileño.

Por eso la competencia con la producción agrícola estadounidense – la 1ra. del mundo- es cada vez mayor, y Brasil se transforma en 5/10 años en el 1er. exportador mundial de maíz.

Fuente: clarin.com